Hsipaw: trekking en el alma de la región Shan.

El inolvidable viaje en tren me apea en la estación de trenes de Hsipaw. Pequeña ciudad en el corazón de la región Shan rodeada por verdes montañas entre Mandalay y la frontera con China.

Llego a esta zona con el objetivo de realizar un trekking de dos días por los bosques de la montaña donde habitan pacíficamente comunidades Shan y Palong. Tradicionalmente, esta zona siempre ha estado bajo la influencia de los Saopha hasta que en 1961 el ejército se puso al frente del gobierno del país. Hoy en día, aún existen pueblos con su propio ejército, zonas a las que el gobierno militar no tiene acceso; o en caso de hacerlo, se verían en graves problemas.

Después de una fallida vista de la puesta de sol, contrato el trekking con mi guest house para el día siguiente por 22.000 kyats (17,46€) todo incluído. El grupo, con Michael, el guía a la cabeza lo formamos 6 personas jóvenes de más o menos la misma edad. Muchas veces los trekkings dependen del guía, en este caso mejor imposible, y también del grupo, por lo que en esta ocasión puedo decir que tuve la suerte de contar con los dos factores positivos.

Comenzamos la jornada adentrándonos en las montañas, pasando por diferentes aldeas que viven del cultivo del té, el arroz o el maíz. La mayor parte de su producción es exportada a China, obteniendo buenos réditos: 50 kg de té verde son vendidos en la ciudad por 150USD.

DSC_0037 DSC_0045

Pasando por uno de los pueblos, paramos en la escuela de primaria donde los niños estaban atendiendo a una de sus clases. Las profesoras nos invitaron a pasar un rato con los niños y disfrutamos de lo lindo. Todos reían y no hacían más que jugar con los aviones de papel que les hacíamos. En mi caso, aviones que no volaban ya que nunca fui bueno para las manualidades, pero aún así tanto ellos como nosotros nos lo pasamos en grande durante un buen rato.

DSC_0061 DSC_0068

DSC_0073 DSC_0078

La segunda parte del día, caminamos a través del bosque por estrechos caminos y con numerosa vegetación rumbo al pueblo donde íbamos a dormir. Un pequeño pueblo Palong que vive de la exportación del té verde y al cual en época de lluvias es muy difícil acceder.

DSC_0118 DSC_0095DSC_0119

A la noche, tuvimos la oportunidad de degustar una riquísima cena. Los Shan Noodles definitivamente son la comida más sabrosa de Myanmar. Consiste en una sopa de noodles normal pero especiada con chili y otras especias picantes para la cual es necesaria la ingesta de enormes cantidades de té verde para no pasarlo mal.

Esa misma noche, rodeando una improvisada hoguera tuvimos una interesante charla con Michael, el guía, sobre todo lo que acontece en el país, la situación política, militar y lo rápido que está cambiando el país desde que en 2011 se produjera la apertura del país al exterior. Sin duda, esa charla fue más enriquecedora que cualquier libro o prensa que podamos leer para informarnos sobre la situación del país. Tuvimos una enorme suerte de contar con Michael como guía, ya que a sus 24 años ha vivido en Singapur y Malasia y a su vuelta al país puede hablar sin temor y sin tapujos.

Hay muchas esperanzas puestas en acabar con el gobierno militar en 2015 y con ello lograr que todas las personas tengan mejores condiciones de vida. No es fácil, en teoría el juego será limpio pero parece que el actual gobierno está preparando el camino para evitar que figuras como Aung San Suu Kyi  puedan presentarse a las elecciones. Veremos…

El segundo día transcurriría descendiendo de las montañas y atravesando arrozales con destino de vuelta a Hsipaw. Donde al llegar, nos despedimos de Michael tomando un yogurt típico muy similar al arroz con leche español.

DSC_0121DSC_0126

Si alguien viene por estos derroteros, llamadle sin lugar a dudas y vuestra experiencia será más enriquecedora.

DSC_0122

Anuncios