Los sustitutivos del producto hotelero

Hasta hace no mucho tiempo, analizando una de las 5 fuerzas competitivas del modelo de Porter en el sector hotelero como es la amenaza de productos sustitutivos; únicamente me venía a la mente la disyuntiva clásica que aparecía cuando uno decidía irse de vacaciones: ¿hotel o apartamento?

Pero ahora, si nos replanteamos esa situación, veremos que el escenario es bien diferente: hay nuevos productos sustitutivos al hotelero, unos de nueva creación y otros que ya estaban pero que han aprovechado las circunstancias para coger más fuerza.

Sin duda la estrella de esta temporada y gran descubrimiento de la mayoría, a pesar de existir desde 2007, ha sido Airbnb. Y es que esta startup americana de alquiler de alojamiento particular (ya sea una habitación, la casa entera, tu furgoneta o una isla privada) ha aumentado su actividad en España en un 300% este año. Mundialmente está presente en 192 países en los que ha convertido más de 2millones de reservas en los 3 últimos años.

El éxito de esta innovadora idea se basa en dos pilares: la tendencia aparecida con la crisis del consumo colaborativo (al igual que las páginas de compartir coche, parking, hotel, etc.) y la tendencia del viaje social (interacción, autenticidad, experiencia local de primera mano).

Los “puntos calientes” de este modelo surgen ante el vacío legal que existe respecto a fraude fiscal y competencia desleal. ¿Tributan por sus ganancias las personas que dan el alojamiento? ¿Hay intrusismo por parte de la empresa al cobrar una comisión (intermediación) por reserva? ¿Esta comisión la declaran? Son aspectos que están en el limbo y no pueden ser controlados, máxime en nuestra país donde las competencias en estas materias están tan descentralizadas…

Otro de los actores que se ha beneficiado de esta nueva situación es la comunidad Couch Surfing. Pionera en viajes sociales y con una larga trayectoria, esta comunidad de alojamiento gratuito sin ánimo de lucro (veremos qué depara el futuro…) puede considerarse el antecedente de estas webs de alojamiento particular. La idea inicial del Couch Surfing es la de albergar a alguien en tu sofá durante su estancia en tu ciudad, ejerciendo de guía local y enriqueciendo la visita ofreciendo otra perspectiva del lugar que se está visitando. Esta iniciativa tiene un perfil social más marcado que el tipo de webs analizadas anteriormente, lo que hace que la repercusión sobre el producto hotelero sea menor. Pero no por ello podemos dejar de identificarla como un claro sustitutivo del alojamiento hotelero.

Actualmente la proliferación de este tipo de páginas está a la orden del día; no todas tienen cabida aquí ni tan siquiera es el objetivo de este artículo (aunque si te interesa aquí tienes un excelente post sobre ello).

La conclusión a la que queríamos llegar es que a pesar de que el apartamento vacacional siga siendo el producto sustitutivo del hotelero por excelencia; las nuevas formas de “comercialización” que están surgiendo hacen que se pueda ver como otro sustitutivo diferente al tradicional debido a las formas en las que está llegando al viajero y el daño que está provocando directa e indirectamente al producto hotelero y todo lo que le rodea (travel industry). Pero también hay que preguntarse que el hecho de que los viajeros estén acudiendo a este tipo de alojamiento rehuyendo de la manera tradicional y estandarizada por buscar otras experiencias, puede hacer que estemos ante un producto en sí mismo y nos estemos confundiendo al catalogarlo como sustitutivo puro.

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